
CIUDAD DE MÉXICO. – El Secretario de Educación Pública, Mario Delgado, rompió el silencio tras la crisis generada por la remoción de Marx Arriaga de la Dirección General de Materiales Educativos. En declaraciones recientes, el funcionario federal aseguró que la decisión responde a una necesidad de evolución institucional y no a una persecución política.
El secretario Delgado señaló que uno de los principales motivos del distanciamiento fue la postura de Arriaga respecto a los materiales escolares.
Según el titular de la SEP, el exdirector se mantuvo inflexible ante la actualización de contenidos, especialmente en temas de perspectiva de género y la visibilización de la mujer, áreas prioritarias para la administración actual.
“No podíamos continuar con una visión que se negaba a cambiar ni una sola coma de los libros, ignorando la necesidad de fortalecer la inclusión y los derechos de las mujeres en las aulas”, puntualizó Delgado.
Contrario a la narrativa de un despido injustificado, Delgado reveló que el pasado 28 de enero sostuvo una reunión con Arriaga para gestionar una salida cordial.
En dicho encuentro, se le ofrecieron al menos dos alternativas para seguir colaborando con el proyecto de la Cuarta Transformación: Un cargo de representación diplomática en un país latinoamericano y la dirección de un área educativa distinta dentro de la propia secretaría.
De acuerdo con el secretario, Arriaga rechazó ambas propuestas, a pesar de haber existido un acuerdo inicial de caballeros para una transición ordenada.
Finalmente, Mario Delgado reiteró que el cambio de estatus de la plaza a “libre designación” es una facultad legal de la secretaría para asegurar que los perfiles en puestos clave estén alineados con los nuevos objetivos de la política educativa nacional, descartando que el proceso haya sido arbitrario o fuera de la ley.