Gobierno de México descarta investigación de oficio tras revelaciones de Julio Scherer

CIUDAD DE MÉXICO.- Tanto la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, como la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, adelantaron que no iniciará investigaciones de oficio basadas en el libro de Julio Sherer, exconsejero jurídico del expresidente Andrés Manuel López Obrador, en el que acusa a varios funcionarios actuales de corrupción y delincuencia organizada.
“Que presente su denuncia” dijo fuertemente la presidenta cuando a la secretaria Anticorrupción se le cuestionaba sobre si abriría una investigación de oficio ante los señalamientos de Sherer.
Tanto la mandataria como la secretaria Buenrostro coincidieron en que las acusaciones sobre presuntos vínculos de la “4T” con grupos delictivos o actos de corrupción deben ser llevadas al terreno legal y no limitarse al debate editorial.
“Que presente su denuncia”, sentenció Raquel Buenrostro, al aclarar que el gobierno no actuará de forma proactiva ante los señalamientos del exconsejero jurídico si no existen denuncias formales ante las autoridades correspondientes.
Sheinbaum niega contubernios
Por su parte, la presidenta Sheinbaum negó rotundamente que existan nexos con el crimen organizado dentro de su administración.
Además, reiteró su postura de no leer la obra de Scherer, argumentando que las fuentes citadas carecen de veracidad y que no distraerá su agenda de la “transformación del país”.
La administración federal subrayó que no existe una persecución política contra Scherer Ibarra, pero fue enfática en que el gobierno se niega a investigar de oficio la información revelada, dejando la responsabilidad de la carga de la prueba en el autor.
Con esto, el Ejecutivo busca minimizar el impacto político de las filtraciones y cerrar el paso a especulaciones sobre la integridad de su gabinete.
ÉNFASIS
En el libro “Ni Venganza ni Perdón” de Julio Scherer Ibarra se enumeran las acusaciones más graves:
1.- Scherer asegura que en la actual administración y en la anterior existieron acuerdos directos con grupos delictivos para garantizar gobernabilidad y estabilidad en ciertas regiones del país.
2.- Detalla cómo se ejercieron presiones desde la oficina de la Presidencia para influir en las decisiones de jueces y ministros, particularmente en casos de interés prioritario para el gobierno.
3.- Denuncia la existencia de redes de enriquecimiento ilícito encabezadas por personajes cercanos al círculo del expresidente López Obrador, señalando que el discurso de austeridad y honestidad fue utilizado como fachada.
4.- Acusa que las instituciones encargadas de procurar justicia fueron instrumentalizadas para perseguir a adversarios políticos y, en ocasiones, para proteger a aliados involucrados en escándalos.
5.- El libro sugiere que Claudia Sheinbaum tuvo conocimiento de estas dinámicas y que, en lugar de romper con ellas, ha permitido que ciertos personajes clave mantengan su influencia en el gobierno actual, como en el caso concreto de Jesús Ramírez Cuevas, artífice de las conferencias mañaneras y actual coordinador de asesores de presidencia.