
CIUDAD DE MÉXICO.- Bajo la consigna “Nada que celebrar”, miles de familias y colectivos de búsqueda se movilizaron este domingo 10 de mayo en diversas entidades del país.
En el marco del Día de las Madres, la XIV Marcha de la Dignidad Nacional recorrió las calles para denunciar la persistente crisis de desapariciones y la falta de resultados en las investigaciones oficiales.
En la Ciudad de México, un contingente de aproximadamente 1,500 personas marchó desde el Monumento a la Madre hacia el Ángel de la Independencia. Las manifestantes portaron mantas con los rostros de sus hijos y exigieron una audiencia directa con la presidenta Claudia Sheinbaum, rechazando los protocolos burocráticos que, aseguran, no han frenado la cifra de más de 133 mil desaparecidos en el país.
En Culiacán, las familias se concentraron frente al Palacio de Gobierno exigiendo avances en las carpetas de investigación locales.
En Guadalajara, el colectivo “Luz de Esperanza” denunció que las autoridades continúan retirando las fichas de búsqueda colocadas en espacios públicos, lo que consideran un acto de invisibilización.
Morelos, Puebla, Veracruz, Michoacán y Tamaulipas también fueron escenario de protestas y veladas en memoria de las víctimas.
Uno de los puntos centrales de la protesta fue la crítica a la inversión y atención centrada en el próximo Mundial de Fútbol 2026. Los colectivos denunciaron un contraste entre la imagen de modernidad que el país busca proyectar y la realidad de las fosas clandestinas. “No permitas que el ruido del estadio opaque el silencio de la impunidad”, rezaba una de las pancartas principales en la capital.
La jornada inició simbólicamente la noche del 9 de mayo con una velada de oración y luces, y concluyó ayer con el compromiso de los colectivos de mantener las búsquedas de campo ante lo que califican como una “deuda histórica” del Estado mexicano con las madres buscadoras.