
COLOMBIA.- Un potente terremoto de magnitud 7.4 sacudió a Colombia la mañana de este lunes 10 de agosto, lo que llevó al gobierno del presidente Abelardo De La Espriella a declarar oficialmente el estado de desastre nacional debido a la gravedad de la emergencia.
El sismo, registrado a las 7:34 a. m. con epicentro en San José del Palmar, Chocó, y una profundidad de entre 88 y 107 kilómetros, es catalogado como el más fuerte en el país en la última década y ya deja un saldo preliminar de al menos 111 personas fallecidas y 87 heridas.
El impacto estructural más severo se concentra en el occidente de la nación, reportándose el colapso de cerca de 20 edificaciones con personas atrapadas en Cali, el derrumbe de estructuras de tres pisos y afectaciones en el techo del aeropuerto en Pereira, así como la caída de una de las torres de la catedral metropolitana de Manizales.
En contraste, la ciudad de Bogotá reportó evacuaciones masivas y escenas de pánico generalizado, pero el alcalde Carlos Fernando Galán confirmó que la capital solo registró grietas menores sin víctimas ni daños estructurales graves.
Como medida de seguridad ante las réplicas detectadas de hasta magnitud 4.8, la Aeronáutica Civil suspendió de inmediato las operaciones en al menos siete aeropuertos clave, incluyendo las terminales de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Buenaventura y Cali.
El movimiento telúrico se percibió con fuerza en provincias fronterizas de Panamá y Ecuador, donde se realizaron evacuaciones preventivas, mientras que las autoridades marítimas descartaron por completo cualquier alerta de tsunami para la costa del Pacífico.
En respuesta a la tragedia, el Gobierno Nacional instaló un Puesto de Mando Unificado y desplegó cinco pelotones del Ejército Nacional especializados en rescate hacia el Eje Cafetero y el Valle del Cauca para agilizar las labores de salvamento de la población afectada.
