
MICHOACÁN.- La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán determinó que el asesinato de Carlos Manzo, exalcalde de Uruapan, fue una venganza directa del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y descartó de manera oficial que el crimen tuviera un móvil político.
A casi un año del suceso, la institución estableció que el homicidio fue una represalia por las acciones frontales de seguridad de su administración contra dicho grupo delictivo.
El detonante principal fue la detención en agosto de 2025 de René “N”, alias “El Rhino” (jefe de plaza de la organización), sumado al hecho de que el edil exhibió e insultó públicamente al operador del cártel en una transmisión en vivo.
La investigación reveló que el grupo criminal ofreció una recompensa de dos millones de pesos para cometer el homicidio.
Se identificó a Ramón Ángel Álvarez Ayala, alias “El R-1” (líder de la célula “Los Rs” del CJNG), y a Jorge Armando Gómez Sánchez, alias “El Licenciado”, como los principales coordinadores y autores intelectuales del ataque. Ambos ya fueron capturados.
El tirador fue identificado como Víctor Manuel “N”, un adolescente de 17 años originario de Paracho, quien fue abatido en el lugar del atentado por la escolta del propio alcalde.
Hasta el momento hay 34 personas detenidas, de las cuales 29 ya están vinculadas a proceso.
La Fiscalía descubrió que la estructura del cártel infiltró el círculo cercano de Manzo; entre los procesados se encuentran trabajadores del ayuntamiento que filtraban información sobre sus movimientos e incluso la secretaria del Bienestar de Uruapan, detenida por presunto encubrimiento.