
SILAO, GUANAJUATO. – El Gobierno de México y el estado de Guanajuato han manifestado su firme condena ante el fallecimiento de José Guadalupe Ramos Solano, un migrante originario de Silao que murió el pasado 25 de marzo mientras se encontraba recluido en el Centro de Procesamiento de Adelanto, en California, bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Ramos Solano, de 52 años, fue localizado inconsciente en su litera por personal de seguridad del centro. A pesar de las maniobras de reanimación y su traslado al Victor Valley Global Medical Center, fue declarado muerto poco después.
El connacional, quien residía en Estados Unidos desde hace 28 años y trabajaba en una lavandería industrial, padecía enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión, condiciones que presuntamente estaban bajo tratamiento durante su detención, iniciada el 23 de febrero.
Este deceso marca el decimocuarto fallecimiento de un ciudadano mexicano bajo custodia de ICE en lo que va del año, lo que ha detonado una crisis diplomática.
El Gobierno de México anunció que se unirá como amicus curiae a una demanda contra el centro de Adelanto, señalando condiciones de confinamiento inconstitucionales y negligencia médica.
Se solicitará la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para investigar las causas sistémicas de estas muertes.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el hecho como inaceptable, exigiendo una investigación exhaustiva a las autoridades estadounidenses.
En Guanajuato, la Secretaría de Derechos Humanos ha tomado el caso para gestionar el traslado de los restos a su ciudad natal, Silao. Asimismo, se brinda acompañamiento legal a su esposa y dos hijos para la obtención de visas humanitarias que permitan a sus familiares en México despedirse y dar seguimiento al proceso legal en California.
Hasta el momento, las causas exactas de la muerte permanecen bajo investigación oficial por parte de las autoridades forenses de los Estados Unidos.