
HERMOSILLO, SONORA. – Tras casi siete años de incansable búsqueda, se ha confirmado oficialmente que los restos óseos localizados recientemente en Sonora pertenecen a Marco Antonio Sauceda Rocha, hijo de la activista y líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, Ceci Flores.
El hallazgo se registró en un paraje cercano al kilómetro 46 de la carretera 26, en las inmediaciones de Hermosillo. Aunque la activista había adelantado días antes que la vestimenta encontrada en el sitio coincidía con la de su hijo, no fue sino hasta hoy que las autoridades y el colectivo Jóvenes Buscadores de Sonora ratificaron que las pruebas de ADN resultaron positivas.
Marco Antonio desapareció en mayo de 2019, evento que impulsó a Ceci Flores a convertirse en una de las figuras más visibles de la lucha por los desaparecidos en México. Al confirmarse la noticia, la activista compartió un mensaje a través de sus redes sociales: “Vámonos a casa, hijo”, marcando el fin de un doloroso capítulo de incertidumbre.
A pesar de este resultado, la labor de Flores no termina. La activista recordó que aún mantiene activa la búsqueda de su otro hijo, Alejandro Guadalupe, desaparecido en 2015 en Los Mochis, Sinaloa, así como el compromiso con las miles de familias que integran su colectivo.