Maduro y su esposa se declaran inocentes de narcoterrorismo

NUEVA YORK, EU.- El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, se declararon inocentes (o “no culpables”) de los cargos de narcoterrorismo de los que los acusa el gobierno de los Estados Unidos.
La declaración ocurrió este lunes durante su primera comparecencia ante el tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, tras haber sido capturados y trasladados a Estados Unidos.
Concretamente se les acusa de conspiración para el narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas de fuego y artefactos destructivos.
Durante la sesión, Maduro afirmó ser un “hombre honrado”, sostuvo que fue “secuestrado” en Caracas y aseguró que sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela.
La defensa de Maduro está a cargo de Barry Pollack (abogado de Julian Assange), mientras que Cilia Flores es representada por Mark Donnelly.
Ambos permanecerán bajo custodia federal sin derecho a fianza por el momento. El juez Alvin Hellerstein programó la reanudación de las audiencias para el 17 de marzo de 2026.
CONTEXTO
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron detenidos en Caracas la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, mediante una operación militar de fuerzas especiales de Estados Unidos denominada “Determinación Absoluta”.
La intervención comenzó alrededor de las 02:01 hora local en Caracas con bombardeos estratégicos y el uso de aproximadamente 150 aeronaves y helicópteros que volaron a baja altura para evitar radares.
Maduro y Flores fueron sorprendidos mientras dormían en su residencia por comandos de élite (incluyendo la Fuerza Delta) en una operación que duró aproximadamente cinco horas.
Durante la extracción, se reportó un intento de fuga y enfrentamientos que dejaron un saldo de al menos 40 muertos.
Para desconcertarlos, a Maduro se le cubrieron los ojos y oídos durante su traslado inicial. Fue llevado primero al buque USS Iwo Jima y posteriormente trasladado en un avión militar a Nueva York.
Maduro llegó a suelo estadounidense esposado de pies y manos, vistiendo ropa deportiva, y fue recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Este evento ocurrió bajo las órdenes del presidente Donald Trump, tras meses de tensiones y después de que la administración estadounidense ofreciera recompensas millonarias por su captura.