
CIUDAD DE MÉXICO.- Adán Augusto López Hernández renunció a la coordinación del grupo parlamentario de Morena en el Senado este domingo 1 de febrero.
Declaró que se dedicará de tiempo completo a trabajo político y electoral territorial en la cuarta circunscripción (que incluye estados como Puebla y la CDMX) de cara a las elecciones intermedias de 2027.
Su lugar en la coordinación y en la Presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) será ocupado por Ignacio Mier Velazco, quien fue electo por unanimidad durante la reunión plenaria del partido.
Precisó que no pedirá licencia al cargo de senador ni aceptará un puesto diplomático; se mantendrá como “un soldado más de la cuarta transformación” dentro de la bancada.
El anuncio se realizó durante los trabajos de la Cuarta Reunión Plenaria de los senadores de Morena.
RELACIÓN DE ADÁN AUGUSTO CON EL CRIMEN ORGANIZADO
La relación de Adán Augusto López Hernández con el crimen organizado ha sido objeto de múltiples señalamientos y denuncias, principalmente vinculadas a su gestión como gobernador de Tabasco (2019-2021).
Hasta la fecha, el senador ha negado categóricamente estas acusaciones, calificándolas de ataques políticos.
Se le acusa de haber entregado el aparato de seguridad de Tabasco a personajes presuntamente ligados a la delincuencia.
El caso central es el de Hernán Bermúdez Requena, su exsecretario de Seguridad Pública, quien ha sido señalado en informes de inteligencia militar (filtrados por Guacamaya Leaks) como presunto líder o protector del grupo criminal “La Barredora”.
Informes del Centro Regional de Fusión de Inteligencia (Cerfi) Sureste indican que durante su mandato el crimen organizado cooptó a diversos mandos policiales.
El propio senador confirmó en septiembre de 2025 la existencia de expedientes en la Fiscalía General de la República (FGR) donde se le menciona en relación con investigaciones sobre tráfico ilegal de combustible (huachicol).
El PAN y el PRI han presentado denuncias formales ante la FGR por presuntos nexos con el narcotráfico y el contrabando de combustible. Incluso, la dirigencia del PRI nacional afirmó haber interpuesto denuncias ante agencias estadounidenses como el FBI y la DEA por presunto lavado de dinero y vínculos con cárteles.
Para enero de 2026, se reportó que Adán Augusto enfrenta al menos 37 denuncias formales ante la FGR por un presunto desfalco de más de 700 millones de pesos, además de los cargos por delincuencia organizada.
Críticos y organizaciones civiles han señalado que la Fiscalía mantiene estas investigaciones “congeladas”, lo que ha generado acusaciones de impunidad debido a su posición política.
Adán Augusto López sostiene que no tiene nada que ocultar y que está dispuesto a comparecer ante cualquier autoridad, afirmando que los documentos de inteligencia militar son “reservados” y no prueban una conducta delictiva de su parte.