
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum subió este martes el tono en su rechazo al informe del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada (CED). Sostuvo que el reporte tiene una “orientación política” diseñada para criticar a su administración y no para reconocer los esfuerzos institucionales realizados.
Sheinbaum rechazó tajantemente la clasificación del CED, afirmando que el concepto de “crimen de lesa humanidad” no se adapta a la realidad actual de México, donde asegura que las desapariciones no son una política de Estado.
Acusó al Comité de realizar una “extrapolación” inválida, al basar gran parte de sus conclusiones en un análisis de casos ocurridos entre 2009 y 2017 en solo cuatro estados (Veracruz, Jalisco, Nayarit y Coahuila) para juzgar la situación hasta 2025.
Afirmó que “México no está rebasado” y reprochó que el Comité busque llevar el caso ante la Asamblea General de la ONU sin considerar la información actualizada y las observaciones enviadas por las secretarías de Gobernación y Relaciones Exteriores.
Cuestionó además la autoridad del organismo al señalar que el CED es un “comité de expertos” y no una parte directa u órgano central de las Naciones Unidas (como la UNESCO), minimizando así el peso institucional de su resolución.
Finalmente, la presidenta aclaró que este desacuerdo con el organismo internacional es independiente del trabajo que su gobierno realiza con los colectivos de familias, con quienes aseguró mantener solidaridad y compromiso en las labores de búsqueda.
CONTEXTO
Por primera vez, la ONU determinó que las desapariciones en México tienen características de crímenes de lesa humanidad, debido a que se realizan de forma “generalizada o sistemática” y, en muchos casos, con la participación o el consentimiento de agentes del Estado.
El informe destaca la magnitud de la crisis humanitaria en el país al registrarse 132,400 personas desaparecidas oficialmente hasta inicios de 2026; 4,500 fosas clandestinas localizadas en territorio nacional; y 72,000 restos humanos que permanecen en centros forenses sin ser identificados.