
CIUDAD DE MÉXICO – Tras las polémicas declaraciones del presidente Donald Trump en Florida, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó una postura inicial de prudencia, rechazando los señalamientos que sitúan a México como el “epicentro” del control criminal y descartando cualquier intervención militar extranjera.
La mandataria mexicana pidió actuar con “cabeza fría” ante la retórica de Washington, evitando caer en provocaciones impulsivas y asegurando que su gobierno mantendrá una postura digna y estratégica.
Sheinbaum negó rotundamente que los cárteles dirijan el país. Afirmó que las instituciones mexicanas mantienen el control y que los comentarios de Trump carecen de fundamentos reales sobre la situación interna de México.
Frente a la oferta de Trump de utilizar misiles y tropas en la región, la presidenta reiteró que México se rige bajo los principios de no intervención y autodeterminación, dejando claro que no se permitirá la operación de fuerzas militares externas en territorio nacional.
La jefa del Ejecutivo adelantó que el próximo lunes 9 de marzo presentará un informe detallado y una respuesta diplomática oficial durante su conferencia matutina, donde se espera que fije la ruta a seguir frente a la nueva Coalición de las Américas contra los Cárteles.
La reacción del Gobierno de México busca desescalar la tensión inmediata mientras evalúa las implicaciones de haber sido excluido de la cumbre regional “Escudo de las Américas”, donde Trump endureció su postura bélica hacia el hemisferio.