
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum exigió pruebas al fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, quien adelantó que el Departamento de Justicia prepara nuevas acusaciones contra funcionarios mexicanos por presuntos nexos con el crimen organizado.
La mandataria instó a las autoridades estadounidenses a presentar evidencias sólidas y formales a través de los canales diplomáticos y judiciales correspondientes, en lugar de manejar la información mediante filtraciones o declaraciones mediáticas.
Sheinbaum enfatizó que su administración no protege a nadie y no permitirá la impunidad; sin embargo, subrayó que cualquier acción judicial en territorio nacional debe realizarse con estricto apego a la Constitución Mexicana.
La presidenta cuestionó la asimetría en la colaboración bilateral. Señaló que mientras México ha cumplido con la extradición de más de 90 objetivos prioritarios, Estados Unidos no ha mostrado la misma disposición ante solicitudes mexicanas relacionadas con el caso Ayotzinapa y redes de huachicol.
Criticó la consistencia de acusaciones previas, calificando como insuficiente que se pretenda sustentar procesos legales en pruebas informales o testimonios sin sustento documental robusto.
La reacción del Ejecutivo ocurre luego de que Todd Blanche afirmara que las recientes investigaciones contra figuras políticas de alto nivel en México son solo “la punta del iceberg” de una red de corrupción vinculada al narcotráfico que el Departamento de Justicia busca desmantelar.