
CHILAPA, GRRO.- El Gobierno de México informó que la violencia en la región de la Montaña Baja ha provocado el desplazamiento oficial de 96 personas. El Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó además 6 personas heridas y el hallazgo de 4 cuerpos en la carretera Chilapa-Tlapa.
Los enfrentamientos entre los grupos criminales “Los Ardillos” y “Los Tlacos” han forzado a familias de Tula, Xicotlán y Acahuetlán a abandonar sus hogares. Las autoridades mantienen el control en puntos estratégicos como Colotepec y San Jerónimo Palantla con apoyo de la Guardia Nacional.
La Secretaría de Gobernación, dirigida por Rosa Icela Rodríguez, coordina una estrategia basada en el diálogo. El objetivo es facilitar la evacuación de heridos y el retiro de bloqueos sin generar nuevos enfrentamientos armados que pongan en riesgo a los civiles.
A pesar de las cifras oficiales, el Concejo Indígena y Popular de Guerrero (CIPOG-EZ) estima que los afectados superan las 800 familias. Denuncian ataques con drones y exigen una intervención más enérgica de las fuerzas federales para detener el asedio en la comunidad de Alcozacán.
TESTIMONIOS
Los testimonios de los desplazados en Chilapa reflejan una situación de terror extremo y abandono institucional.
A través de videos y protestas, las familias han relatado, por ejemplo, que habitantes de Tula y Xicotlán han sido atacados por más de 10 horas, donde se utilizaron drones para lanzar explosivos y ráfagas de ametralladora contra las viviendas.
Mujeres nahuas relataron haber huido por los cerros durante la madrugada, cargando a sus hijos mientras escuchaban disparos cerca. “Ya vienen tirando… hay que meterse al puente”, se escucha en grabaciones de pobladores intentando refugiarse.
En una protesta frente al Palacio de Gobierno en Chilpancingo, mujeres desplazadas declararon: “Nos están matando y no nos podemos quejar porque somos indígenas. Creen que porque vivimos en la montaña nuestras vidas no valen”.
Las víctimas contrastan la narrativa gubernamental de paz con su realidad: “¿De qué sirven sus discursos cuando nuestros niños lloran de miedo por los drones? ¿De qué sirve hablar de transformación mientras seguimos enterrando hijos?”.
Pobladores refugiados en la iglesia y el campo deportivo de Alcozacán grabaron videos pidiendo auxilio urgente. “Estamos rodeados… la Guardia Nacional observa sin hacer nada mientras nos disparan”, denunció el comisario municipal de la localidad.
Se han documentado testimonios desgarradores de personas que llamaron a sus familiares solo para despedirse al ver que los grupos armados ya entraban a sus comunidades y nadie llegaba a ayudarlos.
Los testimonios recalcan que su desplazamiento no es por “pleitos entre bandas”, sino por resistirse a sembrar amapola o a ser controlados por el grupo “Los Ardillos”.
Grito de Justicia: “Lanzamos un grito urgente de auxilio… nos están dejando morir”, es la consigna recurrente en los videos difundidos por el CIPOG-EZ.