
CIUDAD DE MÉXICO.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respaldó la decisión de Rubén Rocha Moya de solicitar una segunda licencia indefinida para separarse de la gubernatura de Sinaloa, al afirmar ante medios de comunicación que esta medida “es lo mejor para Sinaloa”.
La mandataria federal subrayó que la determinación de retirarse nuevamente del cargo fue un asunto estrictamente personal del sinaloense, de la misma manera en que lo fue su efímero intento por reasumir las funciones gubernamentales tras 112 días de ausencia.
Sheinbaum Pardo aclaró explícitamente que no ha mantenido comunicación alguna con el gobernador desde que este tramitó su primer permiso, confirmando la distancia que se mantiene entre el Ejecutivo federal y el mandatario estatal tras los deslindes políticos previos.
Finalmente, la presidenta descartó que la controversia generada por este repentino regreso y posterior renuncia, o bien las investigaciones en curso contra Rocha Moya, representen un impacto negativo o una afectación directa para el movimiento de la llamada Cuarta Transformación o el partido Morena.
