
GUANAJUATO, GTO.- Una severa controversia envuelve a la administración de la alcaldesa de Guanajuato, Samantha Smith Gutiérrez, tras denunciarse públicamente que la empresa privada “Custom Bajío” operó con total opacidad el “Túnel de Tradición” en la emblemática calle Subterránea durante el Festival del Día de Muertos.
De acuerdo con regidores de oposición y testimonios de los propios afectados, la compañía cobró cuotas obligatorias de hasta 6 mil 500 pesos en efectivo por cada stand de venta directamente de “mano a mano” a los comerciantes locales, sin que un solo peso de esa recaudación ingresara a las arcas públicas.
La gravedad del caso escaló luego de que la tesorera municipal, Irma Mandujano, confirmara de manera oficial que ni la Tesorería ni la Dirección de Ingresos registraron pago alguno por este concepto, evidenciando que, mientras el gobierno municipal promovió y financió el evento con recursos públicos, la totalidad de las ganancias comerciales fueron privatizadas por la firma particular.
El escándalo suma acusaciones de presunta complicidad oficial y fallas logísticas que han encendido las alarmas en el Ayuntamiento.
El regidor Julio César García denunció formalmente que los locatarios se vieron obligados a firmar reglamentos internos y a entregar sus pagos en efectivo bajo la presencia física de la titular de la Dirección de Turismo, Denise Michelini, lo que significaría que funcionarios de alto nivel sirvieron como “testigos” y validaron una transacción privada y presuntamente irregular dentro de un espacio de dominio público.
A este escenario de irregularidades administrativas se sumó la indignación de los propios comerciantes, quienes reportaron maltratos por parte del personal de Custom Bajío y señalaron que, a pesar de las altas tarifas impuestas, la empresa incumplió con la entrega del mobiliario prometido, dejándolos sin las mesas y las estructuras requeridas para exhibir sus productos de manera digna.
Ante los señalamientos de opacidad, desvío de funciones y la falta de un contrato formal con el Municipio que justificara la entrega del espacio público, la alcaldesa Samantha Smith ha optado por el silencio y la evasión.
Al ser abordada por medios locales de comunicación antes de un evento público para cuestionarla sobre los criterios de selección de Custom Bajío y el destino del dinero recaudado, la mandataria municipal se negó rotundamente a dar explicaciones a la ciudadanía, respondiendo de manera tajante: “¡No te voy a dar ninguna declaración de ese tema!”, una postura que ha intensificado las exigencias de transparencia y rendición de cuentas por parte de las fuerzas políticas de oposición en la capital del estado.