
LEÓN, GTO.- Con una inversión superior a mil 275 millones de pesos, León se coloca a la vanguardia nacional con un proyecto de nanotecnología cuya inversión municipal permitirá aprovechar agua regenerada, fortalecer el abastecimiento en 106 colonias y reducir la extracción de los mantos acuíferos.
El Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL) desarrolló esta infraestructura para diversificar las fuentes de suministro mediante procesos de ultrafiltración y nanofiltración, una alternativa que busca garantizar la disponibilidad de agua para las próximas generaciones.
Enrique de Haro Maldonado, director general de SAPAL, explicó que el proyecto reproduce de manera acelerada los procesos naturales de filtración del agua, mediante tecnología capaz de retirar contaminantes antes de su aprovechamiento.
“¿Qué es lo que estamos haciendo nosotros hoy en día? Acelerar los procesos que hace la naturaleza a través de la nanofiltración. Al llegar a nuestras estaciones regeneradoras de agua, lo que estamos haciendo es pasarla a través de diversos procesos para que llegue a los nanofiltros que nos permiten quitar cualquier contaminante que tienen las aguas”, puntualizó.
El sistema integra la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Municipal, la planta de Las Joyas y una planta potabilizadora. El agua residual recibirá tratamiento avanzado, será conducida a la presa El Palote y posteriormente potabilizada para su incorporación al abastecimiento público.
En su primera etapa, el proyecto contempla operar con 40 litros por segundo, con la proyección de alcanzar hasta 400 litros por segundo conforme avance su
implementación.
De Haro Maldonado precisó que inicialmente se beneficiará a 106 colonias de la zona norte; sin embargo, su impacto será para toda la ciudad, al disminuir la dependencia de los pozos y contribuir a la recuperación de los mantos acuíferos. “Lo que estamos haciendo es buscar una alternativa de agua distinta para los leoneses”, afirmó.
La nueva fuente permitiría reducir la extracción de agua de hasta 20 pozos, lo que representa un beneficio ambiental y social para las familias, más allá de un ahorro
económico inmediato.
“Es un paso significativo en materia de certeza hídrica a la ciudad, más que ahorros económicos buscamos beneficios sociales”, sostuvo el director.
La infraestructura representa una inversión municipal superior a mil 275 millones de pesos, de los cuales 710 millones se destinaron a obra y 565.4 millones a equipamiento especializado.
Al respecto, José Antonio Morfín Villalpando, presidente del Consejo Directivo de SAPAL, resaltó que la implementación de este sistema posiciona a León como referente en innovación hídrica.
“Es un ejemplo a nivel nacional, pues es el primer sistema operador de agua en el país que lo va a implementar, estamos abriendo brecha en tema de la nanofiltración”, expresó.
Morfín Villalpando destacó que el aprovechamiento del agua regenerada representa una respuesta a uno de los principales desafíos del país: contar con fuentes de suministro sostenibles ante la creciente demanda del recurso.
“Esta herramienta nos pone sin duda en la primera línea para atacar la problemática más importante que se tiene en el país, que es el agua y cómo reutilizarla o regenerarla para aprovechar su uso”, señaló.
El proyecto cuenta con la aprobación del dictamen técnico de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA); de acuerdo con la última información municipal, SAPAL se encuentra a la espera de la notificación oficial para avanzar hacia su operación.
Con esta apuesta tecnológica, el Gobierno Municipal encabezado por Ale Gutiérrez y SAPAL fortalecen una estrategia de largo plazo para aprovechar el agua disponible, proteger los mantos acuíferos y brindar mayor certeza hídrica a las familias leonesas.