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GAME OF THRONES T: 06 E: 07 “THE BROKEN MAN”

Ya sabes: Spoilers.

El episodio de esta semana nos ha demostrado algo, GoT se prepara para algo grande, incluso si por ello el episodio que vimos fuese uno de preparaciones en antelación a un magno conflicto. Pero… no fue uno malo.

Inició sin el épico intro (ese que vería 24 horas seguidas sin quejarte) y vemos a un grupo de campiranos hacer un molino. Bastante extraño porque nos estamos preparando a que nos presenten un nuevo personaje, esto no lo habíamos presenciado; un grupo de hombres cargan madera para seguir en la construcción y vemos que uno solo lleva el peso del tronco por su propia cuenta. En lo que piensas sobre quién es, se nos revela.

Sandor Clegane (Rory McCann), “el perro”.

Esto puede resultar sorpresivo, pero de cierta forma arruina su final. Uno triste y que daba paso a la evolución de Arya como un personaje frío, dejando morir a su compañero tras una batalla en la que no querías ver perder a nadie. Pero, no voy a negar que me alegró; ya que es uno de los personajes más entretenidos de la serie. “El perro” está viviendo con unos campesinos dirigidos por un predicador, interpretado por Ian McShane a quien reconocí de inmediato y me sigue pareciendo un excelente actor. Menciona su pasado como asesino -¿posible homenaje a Al Swearengen?- con unos ojos vidriosos y le trata de enseñar a Sandor de que puede ser un hombre de bien, y este le compra la idea… hasta que lo terminan matando unos idiotas de La hermandad sin banderines. Entonces McShane termina siendo desperdiciado otra vez, pero lo que estuvo, fue de lo mejor de un episodio que llevó un ritmo apagado.

Y de por sí odia a esos cabrones, ahora más.

Y de por sí odia a esos cabrones sin banderines…

Las cosas en King’s Landing siguen repetitivas. El gorrión supremo (Jonathan Pryce) llega, habla con Margaery (Natalie Dormer), habla sobre lo bien que ha aprendido en su estadía y de su vocación en este lugar. Margaery acepta que antes veía a los pobres con lástima -y en un momento el predicador se echa una excelente frase: “los pobres nos dan asco porque somos ellos…”- y este sólo se remite a dar otro paso en su plan maestro: que el rey tenga un heredero y que su abuela se una la maravillosa vocación de leer un libro en un cuarto todo el día. Olenna (Diana Rigg) obviamente rechaza la idea y propuesta de su querida nieta, pero al ser muy insistente abandona el cuarto con una señal que nos indica que Margaery no está embabosada con la religión.

Entonces Olenna, una de las contrincantes más aguerridas de los Lannister regresará a sus tierras, y rechaza la propuesta de Cersei (Lena Headey) para unírsele en la pelea contra los gorriones, aún cuando fue culpa de ella y sus planes para permanecer libre de matrimonio. Olenna dice “paso” y deja a la reina sola, su único aliado es La MontañaJaime, pero este se encuentra muy lejos.

¿Exactamente qué es el plan de Cersei?

¿Exactamente qué es el plan de Cersei?

Hablando de Jaime, este ya se encuentra en Riverrun, y tiene de compañero al siempre confiable -siempre y cuando le pagues- Bronn (Jerome Flynn). Tiene un ejército bastante preparado y llega para presenciar que los Frey son pésimos en todo: malas campiñas, no rodearon el lugar, todo sucio, no hay orden y su plan maestro consiste en chantajear a los habitantes con Edmure Tully (Tobias Menzies), el tipo que se casó en la boda roja. Brynden Tully (Clive Russel) no se conmueve probablemente porque piensa que Edmure fue un traidor y se va, sin importarle. Jaime llega y lo primero que hace es poner orden (y abofetear a uno de estos estúpidos). Pide una reunión con Brynden y le pide de manera amable que piense en su pueblo, por obvias razones este no cree ni una palabra que salga de un Lannister y le asegura que tiene suficientes raciones como para aguantar dos años de guerra, esperando que estén preparados para aguantar lo mismo y conseguir el castillo.

Sí, a la mierda la opción pacífica.

Sí, a la mierda la opción pacífica.

La campaña para recuperar Winterfell se siente como un juego de “point and click”, y esto es porque tenemos tres participantes que se presentan con otras casas y exponen su situación, para ver cuál razón pega más. Esto me hizo notar algo: ninguno de los hijos de Ned está preparado para este tipo de decisiones, no sé si eso los hace más inútiles o es parte de su historia trágica. Jon (Kit Harrington) no se ve como un líder y a la hora de enfrentar ciertos asuntos con la gente balbucea, Sansa (Sophie Turner) alude más a las causas del deber y honor hacia los Stark pero esto termina por hacer enfurecer a la gente que les ha brindado servicios desde que a alguien se le ocurriera decir “Rey del norte”. El más apto termina siendo Ser Davos (Liam Cunningham) quien ha vivido de todo y consigue la increíble cantidad de 62 soldados por parte de los Mormont, y que son liderados por una niña.

Quien resulta ser más apta que.... digamos.... Danny.

Quien resulta ser más apta que…. digamos…. Danny.

Ante tal vergüenza y con el hecho de que cuentan con tan pocas unidades, Sansa decide hacer lo más adecuado en el momento: mandar un cuervo; no sabemos exactamente a quién lo mandó, pero algo nos dice que va dirigido hacia Petyr Baelish (Aidan Gillen) y, Sansa… cariño… ¿Cómo vas a confiar en el sujeto más peligroso de todo Westeros?

Hubo un momento cruel e inútil para Theon Greyjoy (Alfie Allen). Su hermana y la flota que se les unió se encuentran en Volantis con la finalidad de buscar provisiones y algo de diversión; Yara (Gemma Whelan) le hace beber y le pide que su hermano vuelva, que ya no viva con miedo e inseguridad… perfecto, pero ¿Sabes que está castrado? entonces la idea de llevarlo a una casa de prostitutas mientras todo mundo está compartiendo fluidos y tu hermano, que tenía un legado lujurioso se encuentra traumatizado por las torturas que le hizo un sujeto y todavía te atreves a hacer un chiste de no tener pito… bravo.

Y le da opciones: cambiar a lo que era antes, o matarse, las cuales no son las mejores opciones.

Y le da opciones: cambiar a lo que era antes, o matarse, las cuales no son las mejores opciones.

Arya (Maisie Williams) estuvo entrenando para ser una asesina, siempre no le agradó la idea y piensa huir de un lugar en donde no puedes confiar en nadie; cuando todo parece ir bien para la niña termina herida por culpa de The Waif (Faye Marsay). Entonces su decisión de abandonar esta clase de vida pues ahora resulta más lógica ya que en todo este maldito tiempo no aprendió nada.

La serie está a punto de concluir su temporada y lo que se nos muestra son antelaciones a eventos grandes, algo que se necesita porque en realidad ha sido tranquila la serie. Ahora, este episodio no fue aburrido. Ver al perro vivo y mostrándose de nuevo violento nos hace deducir al principio en que sí habrá un duelo entre los dos hermanos Clegane (aunque no tengo idea de cómo se va a lograr esto). Y las actividades de la campaña de Jon a pesar de ser inútiles nos muestran sus personajes y la interacción entre tres personalidades tan distintas que buscan un bien común me recordaron mucho a la campaña de Robb, pero dios quiera que no termine igual.

Pero luego tienes momentos como la burla a Theon o la ineptitud de Arya que te dejan pensando, si realmente los personajes han aprendido de lo que les ha pasado en todos estos años o de verdad son estúpidos.

 

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