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Alta tensión en encuentro entre Libia García y Alejandra Gutiérrez

LEÓN, GTO.- Alta tensión se vivió este jueves durante un evento público encabezado por la alcaldesa de León, Ale Gutiérrez, y su desde ayer excompañera de partido, la gobernadora panista de Guanajuato, Libia García.

Todo comenzó con abrazos y sonrisas en el acceso a la nueva sala C5 del Poliforum de León.

Ya saben, besos y abrazos por aquí, un apretón de manos por allá, y hasta desaires inevitables como el saludo a distancia de la alcaldesa Ale Gutiérrez con el diputado federal de su expartido, Alan Márquez.

Y es que Alan Márquez, al igual que Allan León, otrora favorito de la alcaldesa para sucederla en el trono, también quiere hacerse de la candidatura a la alcaldía de la mano de su hermano, el dirigente estatal del PAN, Aldo Márquez, y echando mano, como no, de uno que otro recurso periodístico desde su escaño privilegiado en el consejo editorial del periódico am.

Hasta ahí la tensión entre la alcaldesa y la gobernadora era perfectamente administrable, hasta que el padre Juan Rodríguez Alba, uno de los pocos sacerdotes especialistas autorizados para realizar exorcismos en la región, comenzó a ofrecer una misa para bendecir el nuevo espacio del Poliforum.

De pronto se escuchó una especie de chillido infernal proveniente del sistema de sonido que agitó la paz interior de ambas mandatarias, luego otro, y otro, y otro más, hasta que de plano se fue la luz y llegó la oscuridad.

Entonces sobrevino ese clásico maldito, e incómodo momento, en el que haces como que platicas con el de al lado aunque te caiga mal, pero que tienes que hacerlo para matar tiempo y guardar las apariencias.

La energía volvió al fin, seguido de los chillidos infernales que se abrían paso entre los rezos del padre Juan Rodríguez Alba.

Finalmente, el martirio terminó, la gobernadora agarró sus chivas y se fue sin dar declaraciones, mientras que la alcaldesa escapaba bajo tensión reporteril, sin dar entrevista.

 

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