
CIUDAD DE MÉXICO – El emblemático Estadio Azteca, ahora rebautizado como Estadio Banorte, reabrió sus puertas tras una profunda remodelación para recibir un duelo de alto calibre: México vs. Portugal. Sin embargo, pese al brillo de las nuevas tribunas, el marcador se mantuvo inerte con un 0-0 que dejó sensaciones mixtas.
Desde el silbatazo inicial, el equipo de Javier Aguirre mostró la identidad que el “Vasco” ha intentado imprimir: un bloque defensivo ordenado y rocoso. Con César Montes liderando la zaga y el joven Raúl “Tala” Rangel brindando seguridad bajo los tres palos, el Tri logró neutralizar la posesión lusa. En el medio campo, la presencia de Álvaro Fidalgo y Obed Vargas buscó darle salida limpia a un equipo que, por momentos, se vio asfixiado por la presión europea.
Portugal, dirigida por Roberto Martínez, saltó al campo con figuras de la talla de Bruno Fernandes y Joao Félix. Ante la ausencia de Cristiano Ronaldo, la responsabilidad ofensiva recayó en Gonçalo Ramos, quien tuvo la oportunidad más clara del encuentro al estrellar un potente disparo en el poste que enmudeció a la afición local. Los visitantes controlaron el ritmo, pero se estrellaron una y otra vez contra el muro defensivo mexicano.
Por parte de la Selección Mexicana, las ráfagas de peligro llegaron por las bandas. Julián Quiñones fue el hombre más punzante, ganando duelos individuales que permitieron a Armando “La Hormiga” González tener un par de aproximaciones al arco defendido por Diogo Costa, aunque sin la contundencia necesaria para romper el cero.
Con este resultado, México mantiene su racha histórica de no poder vencer a la escuadra lusitana en la categoría absoluta, sumando este empate a los enfrentamientos de 2017 y 2006. No obstante, para el cuerpo técnico mexicano, el balance es positivo en términos de funcionamiento colectivo ante una potencia mundial.
El camino hacia el Mundial 2026 continúa sin descanso. Tras este ensayo en casa, el Tri volará de inmediato a Chicago, donde el próximo martes se medirá ante la selección de Bélgica, buscando afinar la puntería que hoy hizo falta en el estreno del renovado Coloso de Santa Úrsula.