
CHIHUAHUA.- La denominada “Marcha por la Soberanía y Seguridad”, convocada por el partido Morena en la capital del estado de Chihuahua, culminó como un ríspido enfrentamiento político y mediático entre el partido oficialista y el gobierno estatal de oposición.
La movilización tuvo como objetivo principal la exigencia de un juicio político en contra de la gobernadora panista, María Eugenia “Maru” Campos, a quien acusan de presuntamente vulnerar la soberanía nacional.
Esto, tras un polémico acontecimiento el pasado 19 de abril, cuando dos agentes de la CIA estadounidense fallecieron en un accidente vial luego de participar en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en el municipio de Morelos.
Durante el mitin, los dirigentes también demandaron la renuncia inmediata del secretario de Seguridad del estado, Gilberto Loya.
La caminata partió desde la Glorieta de Pancho Villa con rumbo al Palacio de Gobierno, encabezada por figuras de la dirigencia nacional de Morena, entre quienes destacaron Ariadna Montiel Reyes y Andrés Manuel López Beltrán (“Andy”).
Al concluir el evento, se desató una disparidad en el conteo de asistentes. Mientras la dirigencia estatal de Morena estimó una concentración cercana a las 5,000 personas en el mitin final —y canales afines proyectaron hasta 20,000 participantes—, medios locales y bloques de oposición señalaron que la convocatoria tuvo una baja respuesta y “no prendió” entre la ciudadanía local.
El desarrollo de la protesta estuvo marcado por acusaciones mutuas desde las horas previas a su inicio.
Ariadna Montiel y senadores de Morena acusaron formalmente al gobierno de Chihuahua de implementar retenes y bloqueos carreteros artificiales (particularmente en la ruta desde Delicias) operados por funcionarios estatales para frenar el libre tránsito de los camiones con simpatizantes.
En contraparte, los partidos PAN y PRI, apoyados por reportes periodísticos, evidenciaron el arribo de decenas de autobuses y minivanes procedentes de entidades como Durango, Coahuila, Zacatecas y el Estado de México.
Testimonios de asistentes recolectados por la prensa local indicaron que les ofrecieron transporte y alimentos gratuitos, y varios de ellos admitieron desconocer el motivo real de la manifestación.
La crispación inició desde la llegada de los líderes morenistas al aeropuerto de la ciudad, donde fueron encarados con empujones, abucheos y consignas por parte de grupos civiles afines a la gobernadora.
lLa gobernadora Maru Campos evitó confrontar de forma directa el mitin, pero emitió una respuesta indirecta a través de sus redes sociales. Citando el libro Crónica de un País Bárbaro, la mandataria ensalzó “el temple” y la resistencia de los chihuahuenses frente a lo que calificó como “problemas torpemente creados” y de carácter artificial, concluyendo con la promesa de continuar trabajando por la seguridad de las familias del estado.