
CIUDAD DE MÉXICO.— Un niño aficionado ecuatoriano reclamó a la FIFA y a su presidente, Gianni Infantino, por los disturbios provocados por hinchas mexicanos a las afueras del hotel de concentración de su selección en la Ciudad de México.
El menor calificó los hechos como una “salvajada” y una “muestra de miedo” que atenta directamente contra las normas del fair play, debido a que cientos de fanáticos locales llevaron una ruidosa “serenata” con bocinas, pirotecnia y motores de motocicletas para impedir el descanso de los futbolistas ecuatorianos en la víspera de los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
Ante esta situación, la Federación Ecuatoriana de Fútbol respaldó la indignación del pequeño aficionado y presentó una queja formal ante el máximo organismo del balompié mundial para exigir garantías de seguridad para toda su delegación.
