
CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, no pudo explicar si con la determinación de la Fiscalía General de la República sobre el descarrilamiento del Tren Interoceánico (con la que se encarcela al maquinista y se exonera al hijo de Andrés Manuel López Obrador) se garantiza la Justicia para los familiares de los 14 muertos.
Ayer, la fiscal General de la República, Ernestina Godoy, exoneró de cualquier responsabilidad sobre el descarrilamiento del Tren Interoceánico que causó la muerte de 14 personas, a Gonzalo “Bobby” López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Esto, pese a que “Bobby” era supervisor honorario de la obra y sobre de quien pesan acusaciones de corrupción en la construcción de este tren y del Tren Maya.
Ernestina Godoy atribuyó el accidente al exceso de velocidad. Bajo esta línea de investigación, el maquinista del tren fue detenido, mientras que los señalamientos contra López Beltrán por presuntas fallas constructivas, o corrupción, no han derivado en citatorios ni imputaciones formales por parte de la fiscalía hasta ahora.