
CIUDAD DE MÉXICO.- El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, abandonó el centro federal de readaptación social de máxima seguridad del Altiplano el pasado sábado, luego de que una jueza federal autorizara la modificación de su medida cautelar de prisión preventiva.
A sus 74 años, el político panista recibió el beneficio del arresto domiciliario debido a problemas de salud crónico-degenerativos y cardiacos argumentados por su defensa legal.
De inmediato, Ruffo Appel fue trasladado bajo la custodia de la Guardia Nacional hacia su residencia en Ensenada, Baja California, donde permanecerá bajo vigilancia permanente.
A pesar de abandonar el centro penitenciario, el exmandatario estatal sigue plenamente vinculado a proceso por los presuntos delitos de delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos, también conocido como huachicol fiscal.
Como parte de las restricciones impuestas por la autoridad judicial para garantizar que no evada la justicia, el procesado tuvo que entregar su pasaporte, tiene prohibido salir del país y no podrá acercarse a la empresa ferroviaria implicada en la investigación que lidera la Fiscalía General de la República.