
CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno de México habría pagado un soborno político en efectivo de 800 millones de pesos a la dirigencia de la CNTE (especialmente a la Sección 22 de Oaxaca) a cambio de que levantaran de manera inmediata el plantón que mantuvieron durante casi tres semanas en el Zócalo y en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Y es que aparentemente el retiro de las casas de campaña y el fin de la huelga nacional magisterial no eran fruto de un diálogo institucional, sino de una negociación monetaria directa con los líderes sindicales para frenar las afectaciones viales y políticas en la capital.
Se especula que la millonaria bolsa de dinero sería entregada en mano a las cúpulas del sindicato para su libre ejercicio y “operación política”, en lugar de seguir las vías y auditorías regulares de los recursos públicos.
Dado que el retiro de los maestros coincidió exactamente con la reanudación de las mesas de trabajo entre la SEP y el gremio, los rumores apuntaban a que los 800 millones de pesos eran una cláusula económica oculta o un “bono de marcha” otorgado para destrabar el conflicto laboral.
