
MORELOS.- El estado de Morelos atraviesa una crisis de seguridad de género que se ha intensificado en las últimas semanas. En lo que va de 2026, ya se contabilizan al menos 18 feminicidios, marcando un inicio de año violento que ha puesto bajo la lupa la eficacia de las autoridades locales.
La indignación social escaló tras el hallazgo sin vida de dos jóvenes estudiantes, cuyos casos presentan un patrón alarmante de desaparición y violencia.
Kimberly Joselyn Ramos Beltrán, Estudiante de 18 años de la UAEM, fue vista por última vez el 20 de febrero al ingresar al campus Chamilpa.
Tras días de búsqueda por parte de familiares y colectivos, su cuerpo fue localizado en un predio aledaño a la universidad, confirmando el peor de los escenarios para la comunidad universitaria.
Karol Toledo, también de 18 años, fue reportada como desaparecida el pasado 2 de marzo en el municipio de Mazatepec.
La Fiscalía General del Estado confirmó poco después el hallazgo de su cuerpo, sumando otra víctima joven a la estadística de este mes.
A estos nombres se añade el de Aylin, estudiante de Psicología de la misma institución, reforzando la exigencia de justicia de la Federación de Estudiantes de la UAEM (FEUM).
La violencia en Morelos no es un fenómeno aislado. Según datos de la Comisión Independiente de Derechos Humanos, el estado cerró el 2025 con 121 feminicidios, la cifra más alta registrada en los últimos años.
Actualmente, el registro de personas desaparecidas en la entidad supera las 2,000 víctimas, de las cuales el 31% son mujeres.
Los municipios de Cuernavaca, Cuautla y Temixco se mantienen como los puntos rojos donde la Alerta de Violencia de Género (AVG) parece no haber frenado la incidencia delictiva.
Colectivos feministas y familiares de las víctimas han convocado a movilizaciones para exigir el esclarecimiento de los feminicidios de Kimberly y Karol, señalando que la impunidad y la falta de protocolos de búsqueda inmediata siguen siendo los principales obstáculos para garantizar la vida de las mujeres en Morelos.