LEON

Romeo y Julieta no es la mejor obra de Shakespeare, pero sin duda alguna es la que más ha permeado la cultura popular para llegar hasta con la gente que ni sabe el nombre del autor. La historia de de dos niños que por desgracia son de familias que se odian a muerte se suele considerar como una oda al amor, aunque en cuestiones más críticas y analíticas es una obra que habla sobre la inmadurez de un amor temprano, además de las consecuencias de un odio irracional.

La obra ha sido adaptada desde que existe el cine, pero la más peculiar adaptación de la obra del Bardo proviene de una de las mentes más anarquistas en el mundo del cine, una que ha traído un grito de libertad de expresión al lado de desechos humanos y violencia sin sentido: Lloyd Kauffman.

Lemmy Kilmister nos narra la historia de odio entre las familias de los Capuletos y los Ques. Los patriarcas de cada una antes eran los mejores amigos y compañeros de una productora de cine erótico, pero por un contrato mal realizado Monty Que (Earl McKoy) termina sin trabajo, abandonado y con un hijo que debe cuidar. El tiempo pasa y la rivalidad de estos dos sigue, por lo que cada encuentro entre estas dos horrendas familias conlleva a una sesión de golpes y sangre. Pero en una ocasión en la que Tromeo (Will Keenan) se mete de improvisto a una fiesta de disfraces de los Capuletos, conoce a Julieta (Jane Jensen), la libinidosa hija de Cappy Capuleto (Maximilian Shaun) y de ahí, prometen que estarán juntos, a pesar de las peleas ocasionadas por sus familias y el hecho de que Julieta ya tenga un prometido… el cual es un imbécil.

Pero en este mundo ser un magnate del mundo de la carnicería es algo bastante atractivo.

Pero en este mundo ser un magnate del mundo de la carnicería es algo bastante atractivo.

Tromeo y Julieta es un trabajo que se burla de las convenciones generadas por Shakespeare, pero que también resulta en un homenaje que de cierta forma captura la idea rebelde del material original y su autor… de verdad. Kauffman en el primer guión se tomó el tiempo para hacer que los diálogos estuviesen en pentámetro yámbico, es decir, de la forma en la que uno lee las obras tradicionales de esa época y que hizo que todos en la productora sintieran repudio al proyecto, fue entonces que Kauffman volvió a trabajar en el guión tras casi 10 años después pero ahora con la ayuda de su alumno: James GunnGunn acababa de conseguir trabajo en Troma y aceptando un cheque de 150 dólares y trabajando el guión en plena luna de miel, concibió a Tromeo y Julieta como una versión bastante oscura y aberrante.

La película como todas las de la productora se traslada en la ciudad ficticia de Tromaville, pero pocas veces se había hecho una película en donde más que dar risa, puede llegar a incomodar. Las escenas de sexo se potencian hasta la última gota, y hay momentos en donde a la pobre de Julieta recibe el castigo de su padre en forma de una tortura sexual o golpeándola hasta dejarla sangrando… pero esa es la intención de Gunn. Lo que él entiende de Shakespeare es que fue un escritor trasgresor, así que era lógico generar una película trasgresora en donde los límites de la audiencia se pusieran al límite.

Es por ello que Tromeo y Julieta resulta ser un éxito por sus intenciones.

Pero no te preocupes, esos momentos clásicos que uno puede esperar de Kauffman están ahí.

Pero no te preocupes, esos momentos clásicos que uno puede esperar de Kauffman están ahí.

Will Keenan como Tromeo es perfecto para la versión de este universo. No es guapo, tiene dientes chuecos, pero no es que sea un mal muchacho. Es adicto a los juegos porno, y suele ser bastante torpe, pero no es un tipo violento que se supone debería de ser por su nombre.  Y Jane Jensen como Julieta es lo contrario. Fogosa, muy sensual, y nada torpe… es una pena que Jensen después de esta obra maestra del mal gusto no encontrase mucho trabajo en el cine, pero ha tenido una carrera como cantante y también ha posado para artistas como Alex Ross, aunque las malas lenguas mencionan que la actriz no se siente a gusto hablando de esta película.

No sé qué tanto afecte en tu currículum poner que te sacaron ratas del vientre.

No sé qué tanto afecte en tu currículum poner que te sacaron ratas del vientre.

El problema que tengo con la película es con su música. El soundtrack es en efecto un homenaje de muchos artistas a Kauffman y su productora, pero como se escucha de manera impertinente en toda la película, uno llega a aburrirse de escuchar música que por definición queda en la categoría de “creo que lo he escuchado en un juego de Tony Hawk”, está puesta en el producto final para no quedar mal a pesar de que sea incoherente.

Ha sido 20 años de Tromeo y JulietaKauffman sigue haciendo películas vulgares para el beneplácito de muchas personas, y James Gunn es ahora el encargado de una de las franquicias más queridas de Marvel. Aquí hay una curiosidad que mostraba el potencial de los dos, y a pesar de que académicos la miren con horror, tiene su espacio en las adaptaciones más memorables del Bardo… el cual no parece molestarle para nada el resultado.

Sólo mírenlo.

Sólo mírenlo.

Si tienes curiosidad, puedes verla entera de manera oficial en el canal de Troma, pero quedas advertido: hay demasiados senos como para que lo hagas en horarios de oficina.

https://www.youtube.com/watch?v=QI3a_Gc9ddo

 

 

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