
CIUDAD DE MÉXICO.- El fervor por la Selección Mexicana de Fútbol provocó la activación de sismógrafos en territorio nacional. Este fenómeno, clasificado técnicamente como un “sismo artificial” o microsismo antropogénico, fue causado por los saltos y festejos masivos y simultáneos de la población tras las anotaciones del conjunto tricolor.
Los sensores sísmicos de alta precisión registraron dos picos de actividad perfectamente coordinados con el cronómetro del partido: 20:22 horas (Primer registro): La estación de monitoreo RaspberryShake, ubicada cerca del Estadio de la Ciudad de México (Estadio Azteca), captó una señal de ondas superficiales de corta duración en el instante exacto en que Julián Quiñones anotó el primer gol al minuto 22.
Segundo registro: Al minuto 31, el sismógrafo volvió a detectar actividad inusual tras el gol de Raúl Jiménez, anotación que selló el triunfo 2-0 y amarró el pase de México a los octavos de final.
La plataforma de gestión de riesgos SASSLA confirmó que los sensores tanto en la Ciudad de México como en Guadalajara registraron estas microvibraciones debido a la masiva descarga de energía de la afición.
El antecedente de Rusia 2018
Esta no es la primera vez que la fanaticada mexicana sacude la tierra. El primer antecedente histórico ocurrió el 17 de junio de 2018, cuando la Red de Monitoreo Sísmico de la CDMX detectó un sismo artificial generado por el festejo del gol de Hirving “Chucky” Lozano, con el cual México derrotó a Alemania en el Mundial de Rusia.
Especialistas aclaran que este tipo de movimientos no representan ningún riesgo estructural, ya que se componen de frecuencias rápidas y superficiales provocadas exclusivamente por la actividad humana coordinada.
