
CIUDAD DE MÉXICO.- El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, afirmó hoy que la actual emergencia sanitaria por sarampión en México es consecuencia directa de la falta de aplicación de refuerzos de vacunación durante administraciones pasadas, no durante los gobiernos de la “4T”.
Según las declaraciones de Robledo, los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto descuidaron el esquema preventivo al no garantizar la aplicación de la segunda dosis de la vacuna contra el sarampión.
Esta omisión, explicó, generó un “acumulado de susceptibilidad” en la población que finalmente derivó en el brote actual.
El director señaló que la cobertura incompleta en los últimos 18 años dejó a miles de ciudadanos vulnerables.
El señalamiento ocurre mientras el Gobierno de México intensifica las campañas de inmunización para frenar la propagación del virus.
Hasta este 11 de febrero, México acumula un total de 9,074 casos confirmados de sarampión y 29 muertes confirmadas.
El 85% de los casos se concentran en siete estados:Chihuahua: 4,505 casos totales; Jalisco: 2,193 casos totales; Chiapas: 529 casos totales; Michoacán: 297 casos totales; Guerrero: 281 casos totales; Sinaloa: 234 casos totales; Ciudad de México: 196 casos totales.
El virus tiene presencia en las 32 entidades del país y se han detectado contagios en 319 municipios. Los grupos de edad más vulnerables son los niños de 1 a 4 años y de 5 a 9 años.
EL DESABASTO Y LA AUSTERIDAD EN TIEMPOS DE AMLO
Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), se registró una caída histórica en la cobertura y periodos de desabasto de dosis de vacunas.
Aunque Zoé Robledo enfatizó fallas de sexenios anteriores, diversos reportes e indicadores oficiales muestran que en el periodo 2018-2024 la vacunación contra el sarampión cayó del 98% al 73%.
Al cierre del sexenio en 2024, la cobertura de la primera dosis se situó en 80% y la segunda en 69%, niveles por debajo del 95% recomendado por la OPS para la inmunidad colectiva.
Investigaciones indican que en 2019 la política de austeridad y cambios en los procesos de compra provocaron un retraso en la adquisición de biológicos.
Se estima que esto dejó a cerca de 6 millones de niños sin su esquema completo de vacunación durante ese sexenio.
Durante el gobierno de AMLO se eliminaron las Semanas Nacionales de Salud, un modelo de 40 años que era clave para la cultura de vacunación en México, bajo el argumento de generar ahorros.
Aunque el descenso inició antes del COVID-19, la pandemia agudizó la interrupción de servicios de salud, contribuyendo a que México perdiera terreno en la prevención de enfermedades como el sarampión.