El trabajo de cuidados no remunerado equivale a 4ta parte del PIB; urgen sistema integral en Gto

LEÓN, GTO.- Guanajuato enfrenta el reto urgente de legislar un sistema integral de cuidados, un sector invisible cuyo trabajo no remunerado sostiene la economía al equivaler a la cuarta parte del Producto Interno Bruto (PIB) nacional; así se estableció hoy en un encuentro impulsado por la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (Prodheg), en el marco del Día Internacional de las Personas Cuidadoras.
En este foro, especialistas de ONU Mujeres México, activistas y defensores de derechos humanos coincidieron en que es insostenible seguir tratando el cuidado como una simple obligación familiar o un acto de buena voluntad.
El modelo actual, que sobrecarga principalmente a las mujeres sin remuneración ni seguridad social, requiere una transición forzosa hacia un esquema de corresponsabilidad donde el Estado, las familias y la comunidad compartan una carga que hoy resulta física y económicamente devastadora para miles de personas cuidadoras en la entidad.
La procuradora de los Derechos Humanos en Guanajuato, Karla Gabriela Alcaraz Olvera, destacó que el cuidado no puede seguir entendiéndose únicamente como una responsabilidad familiar o un acto de buena voluntad.
Señaló que es un derecho humano que debe ser garantizado por las instituciones, lo cual plantea el desafío urgente de construir un sistema integral que reconozca el valor social y económico de esta labor, promoviendo una distribución de responsabilidades mucho más justa entre el Estado, las familias y la comunidad misma.
Por su parte, Juan Carlos Montesinos Carranza, presidente del Consejo Consultivo del DIF Estatal, afirmó que el sistema de cuidados no solo debe estructurarse de manera equitativa, sino también colaborativa mediante un modelo interinstitucional al que llamó “el diamante de los cuidados”.
Explicó que avanzar hacia una verdadera cultura del cuidado implica obligatoriamente el trabajo coordinado del gobierno o Estado, de las familias y de la sociedad civil, recalcando que el funcionamiento de este sistema integral depende en gran medida de que toda la población empiece a tomar conciencia de manera individual.
La urgencia de transitar de los discursos a las políticas públicas quedó de manifiesto durante la conferencia de María de Lourdes Colinas Suárez, especialista de ONU Mujeres, quien visibilizó el enorme peso financiero que el trabajo del hogar informal aporta al desarrollo del país.
Asimismo, en el conversatorio “Miradas sobre el cuidado: experiencias, obstáculos y propuestas”, representantes de instituciones como el DIF Estatal, la Casa Hogar para Ancianos de Silao y el Instituto de la Memoria expusieron el desgaste y la vulnerabilidad en la que operan los cuidadores debido a la falta de infraestructura de soporte.
El encuentro cerró con el llamado generalizado a consolidar un marco legal que garantice el cuidado como un derecho humano pleno, con presupuestos específicos que atiendan las necesidades reales de una población en constante envejecimiento.