
GUADALAJARA, JAL.- En una muestra de rechazo a la violencia, cientos de ciudadanos y colectivos sociales confrontaron y frenaron a un grupo de encapuchados que intentó desvirtuar la masiva megamarcha realizada este domingo en Guadalajara por la crisis del agua.
Los manifestantes pacíficos, concentrados inicialmente en el Parque Revolución con rumbo al Palacio de Gobierno, encararon de forma directa a integrantes del denominado Bloque Negro que portaban palos y petardos, exigiéndoles a gritos que se descubrieran el rostro o se retiraran para mantener el carácter estrictamente ciudadano de la movilización.
Aunque tras ser replegados por la misma ciudadanía los encapuchados cometieron actos vandálicos, realizaron pintas y lanzaron bombas molotov contra comercios, la determinación de la masa social impidió que se desatara un enfrentamiento mayor dentro del contingente principal, el cual optó por pausar el avance y permanecer concentrado en las inmediaciones del Parque Rojo para salvaguardar la seguridad de los asistentes.
La protesta general, motivada por semanas de suministro de agua turbia y con mal olor, mantiene entre sus exigencias el abasto de agua limpia y de calidad, el rechazo rotundo a la privatización del servicio, el cese a la represión policial y justicia para las 39 personas detenidas en la movilización del pasado 11 de octubre.
Debido a la magnitud de la concentración y los disturbios periféricos causados por los grupos radicales en el primer cuadro de la ciudad, el Sistema de Tren Eléctrico Urbano se vio obligado a aplicar cierres preventivos en las estaciones Guadalajara Centro de la Línea 3 y Plaza Universidad de la Línea 2, mientras la ciudadanía organizada continuó resguardando pacíficamente el sentido original de su protesta.