
CIUDAD DE MÉXICO.- La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, rompió una regla no escrita de 30 años al asistir ayer al arranque del Proceso Electoral Federal 2026-2027. Desde la reforma de 1996 que dio autonomía al árbitro electoral, ningún titular de la Segob se había presentado en este evento.
Diversos analistas y partidos de oposición calificaron su presencia como indebida, acusando que su participación vulnera el principio de imparcialidad y la autonomía del árbitro electoral.
Este hecho rompe con una regla no escrita que databa de 1996, año en que una reforma electoral desligó formalmente a la Segob de la organización de los comicios para garantizar la independencia institucional; desde entonces, ningún secretario de Gobernación había acudido al presídium de inicio de un proceso federal.
Los críticos señalaron el acto como un retroceso institucional que simula una tutela o intromisión del Poder Ejecutivo sobre el órgano electoral de cara a las elecciones intermedias de 2027.
Ante los señalamientos de subordinación, la presidenta Claudia Sheinbaum y la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, defendieron la asistencia de la funcionaria argumentando que se trató de un acto estrictamente protocolario derivado de una invitación formal a los tres Poderes de la Unión para atestiguar los trabajos de organización de la jornada cívica.