
SINALOA.- En una jornada marcada por la incertidumbre, el Congreso del Estado de Sinaloa aprobó por unanimidad la licencia temporal del gobernador Rubén Rocha Moya.
La decisión ocurre tras señalamientos del Departamento de Justicia de los Estados Unidos que vinculan a la administración estatal con grupos del crimen organizado.
El mandatario solicitó separarse de su cargo por un periodo de hasta 30 días, asegurando tener la “conciencia tranquila” y con el fin de encarar las investigaciones ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Por su parte Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de la capital, también presentó su licencia bajo el mismo contexto de la investigación internacional.
Yeraldine Bonilla Valverde, exsecretaria de Gobierno, fue designada por el Poder Legislativo como gobernadora interina para garantizar la estabilidad del estado.
Los reportes indican que la acusación desde Washington involucra a otros nueve funcionarios y particulares, lo que ha generado una presión política inmediata por parte de bloques opositores y la propia presidencia de México.
La entidad permanece en alerta mientras se definen las responsabilidades legales de los implicados. Las autoridades han hecho un llamado a la calma ciudadana mientras las instituciones de justicia proceden con las indagatorias correspondientes