LEON

Tras “Mad Max: Más allá de la cúpula del trueno” (1985), George Miller apagó sus motores internos y se dedicó a hacer otro tipo de películas. Películas que si bien son buenos dramas e incluso películas para toda la familia, estaban completamente alejadas de su “odisea de la gasolina” que muchos vimos de manera incorrecta cuando éramos niños (pero canal 5 y mis padres saben lo que es bueno para el alma). Al término de “Happy Feet”(2006), George estaba previsto para la tan esperada e irrealizable película sobre La Liga de la Justicia (sí, ESA Liga de la Justicia).

Dicho plan no se llevó a cabo… y es en ese momento en el que Miller escucha de su interior el llamado, el llamado a volver a esas planicies desoladoras, a ese mundo extraño, y a esa gloriosa violencia que había hecho en su juventud cuando abandonó la idea de ser un doctor y quiso ser director de cine, un llamado que tuvo desde el inicio del nuevo siglo y nunca apaciguó.

George Miller dijo “fuck it” y se dispuso a hacer Mad Max 4, aunque la cosa no sería tan fácil de lograr.

Mad Max había estado ausente por mucho tiempo (este año cumplimos una diferencia de 30 desde la última película), Mel Gibson sin dudas era más viejo y… pues loco, y había terminado su arco con el personaje con la última película, francamente el único que esperaba otra película en la saga era Miller, que decidió hacerlo del corazón y no un “intento de estudio por violar mi infancia” como muchos cinéfilos aseguran con cada estreno que aparece de vez en cuando. Miller se dedicó enteramente, contrató a un nuevo actor que sin dudas sería controversia para aquellos quejones o fanáticos empedernidos, y filmó casi en secreto, con los resultados que hoy podemos disfrutar en el cine.

Y déjenme decirles que es gra-ti-fi-can-te.

“Mad” Max Rockatansky (Tom Hardy) es un hombre que vive en el desierto desde hace años, perseguido por un pasado que lo atormenta. Un día es perseguido por una tribu motorizada que lo captura y lo lleva a su poblado, que es una especie de cañones en los que crece el cultivo por la zonas altas mientras que la gente común en la arena. Ahí es puesto como “Bolsa de Sangre” para los War Boys, sujetos de tez pálida, con deformidades y que adoran a Inmortan Joe (Hugh Keays-Byrne)), un vejestorio que mantiene presas a unas mujeres en su harem.

El hijo bastardo de Darth Vader, Jabba the Hutt y Skeletor.

El hijo bastardo de Darth Vader, Jabba the Hutt y Skeletor.

Inmortan Joe manda un vehículo designado para recolectar gasolina, liderado por Furiosa (Charlize Theron), una de sus mas fieles secuaces. Mientras revisan el vehículo y su trayectoria, se dan cuenta de que este evade el camino tradicional para recolectar gasolina y se da cuenta de que Furiosa ha tomado a sus esposas y ha decidido escapar con ellas a través del desierto. Inmortan Joe en un ataque de furia decide mandar a TODO su ejercito tras ella, y es entonces cuando Max es tomado como suplemento de sangre para Nux, mientras se dirigen a la gran batalla.

Es una nueva entrega de Mad Max, por lo tanto uno esperaría que se recuperara la acción que la segunda parte entregó y que la tercera de cierta manera olvidó: esta cuarta entrega echa toda la carne en el asador. Desde los inmensos y desoladores paisajes, mutantes que aparecen de manera más frecuente en esta película que en las otras tres juntas, pasando los automóviles que presentan secuencias de acción que le quitan el aliento a uno. Estamos en casa, en la casa de lo horrendo y desagradable, pero es la visión auténtica de Miller sobre su universo decadente y lo mejor es que cada secuencia, cada golpe, cada bala, y cada explosión es cuasi palpable y el frenesí es contagioso, esto es de gran valor si tomamos en cuenta que mucho de nuestro cine de acción y ficción está repleto de efectos de computadora que si bien son necesarios, en ocasiones pierden su encanto en un par de años. No podemos negar que este dejo de estupidez sigue vigente sobre lo que vemos en pantalla, pero quién se va a quejar cuando Mad Max es un ballet ruso de vehículos, el mejor en décadas.

Lo que también resulta interesante es el cuidado visual de la película, el trabajo realizado por John Seale -quien no es ajeno a los desiertos- tiene unos colores chillones y que resaltan el aspecto sucio y oxidado de las cosas, las únicas personas limpias son las esposas de Joe pero porque estas nunca habían salido al exterior.

Tom Hardy entrega a un Mad Max que casi no habla, tiene una mirada de animal acechado y es un tanto egoísta, sabe que la vida con él asegura una corta estadía en este mundo… tal y como suelen ser los papeles de Hardy, un actor que ha probado ser capaz de hacer casi lo que sea, y encima de eso tal y como era el personaje en la segunda parte (que viene a ser la que más referencia tiene en la historia de la trilogía).

Curiosamente dura un buen tramo de la película con un bozal que le tapa el rostro, así que habrá uno que otro incauto que diga que ese es Bane.

Curiosamente dura un buen tramo de la película con un bozal que le tapa el rostro, así que habrá uno que otro incauto que diga que ese es Bane.

En una decisión muy arriesgada, Miller decide poner a su personaje titular de lado y de apoyo para entregarnos otro guerrero de la carretera: Furiosa. La elección de la bella Charlize Theron era algo interesante de ver, y la vemos calva, sucia, y con un brazo metálico bastante útil, es decir, nos gana instantaneamente. Encima de eso es un misterio, sabemos muy poco de sus decisiones y de su pasado, tan sólo lo que va soltando de vez en cuando en la película. Esta aproximación quizás resulte un tanto pobre (después de todo lo es), pero me imagino que así es como una persona común y corriente ve a Mad Max; no sabemos su origen, ni siquiera del por qué huye en ocasiones de ciertas tribus, pero está ahí para recordarnos que el bien existe.

Mad Max Furia en la Carretera es estúpida, violenta, grotesca, sangrienta y amé cada segundo de ella. Quizás resulte algo difícil abrirse paso en a) “Una audiencia que desconoce qué carajos es” b) “Una audiencia que está acostumbrada al contenido de super héroes” y sobre todo c) “Una audiencia de cine de verano que quiere ver algo para toda la familia”, pero si uno se deja llevar por este mundo, tendrá a su disposición la montaña rusa del año.

Te extrañaba tanto V8 Interceptor, no nos vuelvas a abandonar tantos años la próxima ocasión.

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