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RENDIJA POLÍTICA; HÉCTOR LÓPEZ SANTILLANA DEBE RENUNCIAR

Por Adolfo Enríquez Vanderkam

En poco más de un año, al gerente de León nada le ha salido bien. La aceptación de la población hacia su administración va en picada, y cada vez son más las voces que hablan de la imperiosa necesidad de que se vaya de la presidencia quien nunca quiso estar ahí y que muestra apatía y desinterés por los problemas que agobian a la ciudad.

Resultan patéticas las declaraciones de López Santillana cuando se le pregunta sobre la seguridad, o el funcionamiento de la III etapa del SIT o de cualquier otro tema, pues siempre sale con la desgastada frase de que lo está estudiando, analizando o que los resultados pronto llegarán, pero nunca muestra compromiso real para ponerse un plazo y ver mejoras. Quiere transitar todo el trienio cobrando y nadando de muertito.

Los robos y ejecuciones en León son alarmantes y las estadísticas así lo demuestran y de parte del gerente lo único que hemos escuchado, por inverosímil que suene, es que “tiene un compromiso con el Observatorio Ciudadano de León de no remover al Secretario de Seguridad Pública” ¿Y el compromiso de proteger a los leoneses como si fueran su familia? ¿Qué vale más? ¿El compromiso con el Observatorio Ciudadano de León que no representa más que los intereses de Carlos Medina Plascencia o sus promesas a cientos de miles de leoneses de que iba a tomar acciones inmediatas para disminuir los índices delictivos?

López Santillana presume de honestidad en su gobierno y eso tampoco es cierto, pues bien sabido es que en la Dirección General de Recursos Materiales y Servicios Generales hay mano negra de un síndico a la hora de designar las compras y licitaciones, así como la asignación de obras al esposo de una regidora del ayuntamiento y otras linduras que de momento están ocultas pero pronto saldrán a la luz pública.

No es un secreto que el clima laboral de la presidencia está peor que nunca, pues López Santillana no ha sabido imponer liderazgo y cada director o jefe de área trata al personal a sus órdenes con la punta del pie. No hay empleados con la camiseta bien puesta porque son amenazados, denigrados, ofendidos y las promociones son solo para los amigos.

El gerente de León ha fracaso también en conseguir recursos extraordinarios para León y se ha limitado exclusivamente a las migajas que le quiera dar el gobernador del estado. No hay obra pública relevante, no hay procesos innovadores y los únicos temas que le interesan a López Santillana son lo de los grandes empresarios dueños de media ciudad.

Todos sabemos que a López Santillana no le interesaba ser presidente de León y con su actitud pasiva y la falta de compromiso lo demuestra. No se le ve energía, ni ganas de hacer que las cosas cambien y menos un liderazgo que permee en todo su gobierno para responder a las expectativas ni a las necesidades más elementales.

Cierto es que Bárbara Botello dejó destrozado León, pero muchos creímos que López Santillana venía para reconstruir y reencausar la marcha de la ciudad, pero no ha sido así, pues cada día las cosas están peor, no se ve capacidad para solucionar lo más urgente y al parecer no le interesa que la desilusión y decepción sigue creciendo entre sus gobernados.

Lo más sano para León y los leoneses es que Héctor López Santillana se vaya, que deje el cargo para alguien que si quiera hacer las cosas y que esté dispuesto a morirse en la raya para alcanzar los objetivos.

Si Miguel Márquez Márquez quiere obtener el perdón de los leoneses, lo único que puede hacer es llevarse al gerente, porque el gobernador es el responsable de haberlo puesto de alcalde.

Adolfo Enríquez Vanderkam  Activista, aficionado a la lectura, amante de León dispuesto a cambiar su historia y sus escenarios políticos, apasionado de la escritura y, por supuesto, seguidor del Rebaño Sagrado.

Adolfo Enríquez Vanderkam
Activista, aficionado a la lectura, amante de León dispuesto a cambiar su historia y sus escenarios políticos, apasionado de la escritura y, por supuesto, seguidor del Rebaño Sagrado.

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